PROPIEDADES ÓPTICAS DE LA MATERIA
3.1. Generalidades
3.2. Reflexión
3.3. Transmisión
3.4. Absorción
3.5. Refracción
3.1. Generalidades
Cuando un rayo de luz se propaga por un medio
y alcanza el límite que lo separa de un segundo medio, puede suceder, que
retorne
al primero (reflexión), o que lo atraviese y
que ingrese al segundo medio donde parte se convertirá en otra forma de energía
(absorción) y parte no cambiará (transmisión).
Dos, o los tres de dichos fenómenos ocurren
simultáneamente, y como la energía no se puede destruir, la suma de la energía
transmitida, absorbida y reflejada debe ser igual a la energía incidente.
Por lo tanto, la aplicación de la luz en la
forma más conveniente exige un control y una distribución que se consigue
modificando sus características a merced a los fenómenos físicos de reflexión,
absorción y transmisión de la luz, sin olvidarnos de otro cuarto factor conocido
como refracción.
3.2. Reflexión
Cuando unas ondas de cualquier tipo inciden
sobre una barrera plana como un espejo, se generan nuevas ondas que se mueven
alejándose de la barrera. Este fenómeno se denomina reflexión.
Cuando la luz es reflejada por una
superficie, un porcentaje de dicha luz se pierde debido al fenómeno de
absorción. La relación entre la luz reflejada y la luz incidente se denomina
reflectancia de la superficie.
Cualquier superficie que no es completamente
negra puede reflejar luz. La cantidad de luz que refleja y la forma en que
dicha luz es reflejada se determina por las propiedades de reflexión de la
superficie. Se distinguen cuatro tipos de reflexiones, a saber: reflexión
especular, reflexión compuesta, reflexión difusa y reflexión mixta. En estas
propiedades de reflexión se fundamentan los sistemas reflectores.
Reflexión especular (Fig. 1): Se produce
cuando la superficie reflectora es lisa. Dicha reflexión obedece a dos leyes
fundamentales:
1. El rayo incidente, el rayo reflejado y el
normal a la superficie en un punto de incidencia se trazan en un mismo plano.
2. El ángulo de incidencia (i) es igual al
ángulo de reflexión (r).
Figura 1. Reflexión especular.
Reflexión compuesta (Fig. 2): A diferencia de
lo que ocurre en la reflexión especular, no hay imagen de espejo de la fuente
de luz, pero el ángulo de intensidad máxima reflejada es igual al ángulo de
incidencia. Esta reflexión ocurre cuando la superficie es irregular o rugosa.
Figura 2. Reflexión compuesta.
Reflexión difusa (Fig. 3): Se produce cuando
la luz que incide sobre una superficie es reflejada en todas las direcciones,
siendo el rayo normal a la superficie el de mayor intensidad.
Este tipo de reflexión se produce en
superficies como el papel blanco mate, las paredes y cielos rasos de yeso, la
nieve, etc.
Figura 3. Reflexión difusa.
Reflexión mixta (Fig. 4): Es una reflexión
intermedia entre la especular y la difusa, en la que parte del haz incidente se
refleja y parte se difunde. Este tipo de reflexión la presentan los metales no
pulidos, el papel brillante y las superficies barnizadas.
Figura 4. Reflexión mixta.
Tabla 1. Factor de reflexión para luz blanca
día.
3.3. Transmisión
Es el paso de una radiación a través de un
medio sin cambio de frecuencia de las radiaciones monocromáticas que la
componen. Este fenómeno es característico de ciertos tipos de vidrios, cristales,
plásticos, agua y otros líquidos, y del aire.
Al atravesar el material, parte de la luz se
pierde debido a la reflexión en la superficie del medio siguiente y parte se
absorbe. La relación entre la luz transmitida y la luz incidente se denomina
transmitancia del material.
En la transmisión se pueden diferenciar tres
tipos: regular, difusa y mixta.
Transmisión regular (Fig. 5): En esta
transmisión, el haz que incide sobre un medio, la atraviesa y sale de él como
tal haz. Los medios que cumplen esta propiedad, se les denomina cuerpos
“transparentes” y permiten ver con nitidez los objetos colocados detrás de
ellos.
Figura 5. Transmisión regular.
Transmisión difusa (Fig. 6): Transmisión en
la que el haz incidente se difunde por el medio, saliendo del mismo en
múltiples direcciones.
A estos medios se les denomina “traslúcidos”
y los más conocidos son los cristales esmerilados y los vidrios orgánicos
opalizados. Los objetos colocados detrás de ellos no son distinguidos con
precisión.
Figura 6. Transmisión difusa.
Transmisión mixta (Fig. 7): Es una forma de
transición de la transmisión, intermedia entre la regular y la difusa. Se
presenta en vidrios orgánicos, vidrios orgánicos depulidos y cristales de
superficie labrada. Aunque la difusión del haz de luz no es completa, los
objetos no se pueden observar claramente detrás del mismo aunque sí su
posición.
Figura 7. Transmisión mixta.
3.4. Absorción
Se denomina absorción a la transformación de
la energía radiante en otra forma de energía, generalmente en forma de calor.
Este fenómeno es una característica de todas las superficies que no son
completamente reflectoras, y de los materiales que no son totalmente
transparentes. La relación entre la luz absorbida y la luz incidente se
denomina absortancia del material.
La absorción de ciertas longitudes de onda de
luz se denomina absorción selectiva. En general, los objetos de color le deben
su color a la absorción selectiva.
3.5. Refracción
Al pasar de un medio a otro, el rayo de luz
puede cambiar su dirección. Dicho cambio, se produce por una alteración en la
velocidad de la luz. La misma disminuye si la densidad del nuevo medio es
mayor, y aumenta si es menor. Este cambio de velocidad y de dirección se
denomina refracción.
Existen dos leyes de refracción:
1. Cuando la onda pasa de un medio a otro, el
rayo incidente, el rayo refractado y la normal a la superficie de separación de
los medios en el punto de incidencia, están en el mismo plano.
2. La razón del seno del ángulo de incidencia
y el seno del ángulo de refracción es una constante para los medios
comprendidos.
Dicha constante se denomina índice de
refracción, n, para ambos medios. La segunda ley de refracción generalmente se
denomina Ley de Snell.
Figura 8. Refracción en el límite entre dos
medios.
n1* = índice de refracción del primer medio.
n2* = índice de refracción del segundo medio.
a1 = ángulo de incidencia.
a2 = ángulo de refracción.
* “ni” se calcula por el cociente entre la
velocidad de la luz en el aire y la velocidad de la luz en el medio “i”.
Cuando el primer medio es el aire, n1 = 1 y
la fórmula es:
La distancia D en la Fig. 8. se conoce como
desplazamiento. Dicho desplazamiento depende del ángulo de incidencia y del
índice de refracción. Cuando el rayo de incidencia es perpendicular a la
superficie, la refracción y el desplazamiento equivalen a cero.
La refracción varía según la longitud de
onda. Las ondas cortas (como la azul y la violeta) se transmiten más que las
ondas largas (como por ejemplo las rojas). Este fenómeno se utiliza para
separar la luz blanca en sus colores componentes atravesando un prisma de
refracción. El grado de la separación de color, que depende del ángulo de
incidencia y de las propiedades refractivas del material del prisma, se
denomina dispersión.











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